domingo, 2 de julio de 2017

Luchando contra la ansiedad... un día a la vez!

Me despierto, no abro los ojos porque aún no ha sonado la alarma. Siento igual que entra el sol por la ventana, escucho ruidos en la calle, sé que ya es de día, antes de las 8. Solo quiero que sea sábado para quedarme en la cama, pero no. Suena la alarma. Abro los ojos y presiono el botón de posponer. Juli ya no está en la cama, mi perrito taquito me mira y me empieza a lamer los ojos para que me levante. Me tapo toda con el edredón.
Taquito empieza a ladrar para que juegue con él. Yo sigo debajo del edredón. Suena otra vez la alarma, la pospongo otra vez. Pienso que se va haciendo tarde y tengo que ir a la oficina. Qué difícil es levantarse de la cama. Me duele el cuerpo, me siento cansada como que no he dormido la suficiente aunque fueron 8 horas. 
No quiero ir a la oficina, no me quiero parar de la cama, pero tengo cosas que hacer y son mi responsabilidad. Suspiro! Juli sale del baño a darme besitos, me mira sonriente y me dice buenos días, que me ama y que soy hermosa. Lo miro y sonrío, creo que me ama pero no le creo que soy hermosa. Se sienta en la cama junto a mí y me mira de la forma más tierna, le digo que me abrace. Es el mejor abrazo del mundo. No me quiero soltar, quiero que el tiempo se detenga, ahí estoy feliz. Taquito gime porque se quiere subir a la cama, apoya sus patitas a mi lado para que lo suba. Lo subo a la cama y me empieza a dar besitos en las manos con una que otra mordida. Y pienso que es más tarde, que sigo en la cama a las 8:15 y que cómo es posible eso. Afuera hay gente trabajando desde hace hora y media o más. Suspiro. Juli sonríe y me dice que hoy va a ser un gran día, me acaricia la cara y me mira con amor. Yo solo miro a taquito acostado sobre el edredón, pero me siento mirando al infinito. Ya no consigo sonreirle a juli de vuelta. Me pregunta si no quiero ir a la oficina y niego con la cabeza, y le digo que tengo que ir. Me dice que él ya se tiene que ir, si necesito algo. Le digo que no. Me dice que me tome las gotitas y las pastillas y va a buscarme agua. Me tomo las gotitas y las pastillas, me incorporo a ver si ya me voy a bañar. Bañarme es un esfuerzo. Levantarme de la cama es un esfuerzo, pero tengo cosas que hacer, no puedo quedar mal con las personas en el trabajo. Juli se despide, me dice que me ama y que soy bella, me da muchos besos. Se va con taquito. Me quedo sentada en la cama mirando al infinito. Es como si me pesara todo el cuerpo. Me duele la barriga como todos los días. Suspiro. 
Cojo el celular y ya son las 8:30, abro Facebook, abro Instagram, abro mi mail, reviso y "leo" todo a la rápida. Veo qué hay un video en Facebook de un programa de talentos. Es la historia de una muchacha sorda que canta maravilloso, que a pesar de su sordera siente las vibraciones al cantar y siente que tiene que seguir sus sueños. La historia me emociona, y pienso que yo estoy completa, con todos mis sentidos bien y sigo en la cama. Me siento un fracaso. Me levanto y voy al baño, me miro en el espejo y no me reconozco, no me siento bella para nada como dice juli. Abro la llave de la ducha para que caliente el agua. Cojo el cepillo de dientes y lo miro, me miro al espejo, que esfuerzo lavarse los dientes, pero los siento sucios, me siento sucia. Me lavo los dientes. Intentó cepillarlos todos y la lengua bien, como me enseñaron cuando era niña. Me miro los dientes en el espejo y están todos cuarteados. Antes tenía lindos dientes y ahora me los he dañado y están horribles. 
Me quito la Pijama y me meto a la ducha, es rico sentir el agua caliente, que pereza lavarme el pelo, rasurarme, ponerme el tratamiento del pelo, pero tengo que ponérmelo porque tengo el pelo horrible de tanto pintármelo, pero es que con el pelo oscuro me siento más fea. Me pongo el shampoo y pienso que voy a llegar tarde a la oficina como siempre, menos mal no tengo que marcar tarjeta. Me enjabono el cuerpo y me miro pensando lo mucho que he engordado, el año pasado estaba mucho más delgada con el tratamiento que hice, boté a la basura esa plata, soy un fracaso. Salgo de la ducha y Tengo que vestirme rápido porque estoy tarde. Me pongo la ropa interior y me paro frente al Clóset sin saber qué ponerme. Hará frío o hará calor, esa blusa ya me puse el otro día, este saco no abriga lo sufieciente, reviso un lado del closet, luego el otro. Creo que nada me va a quedar bien, me siento gorda, me pongo una faja. Aún no sé que ponerme. Cojo el Jean que me puse ayer, me pongo medias y los botines de ayer. Cojo cualquier blusa y me pongo un suéter encima. Suspiro. Pido Easy taxi. No tengo ni tiempo para desayunar, pero si me hubiera levantado antes hubiera podido hacerlo. El queso y el pan se van a echar a perder, soy un desastre, como voy a desperdiciar la comida. Llega el taxi, y me llama el chofer. Le digo que ya bajo. Cojo la mochila y el cepillo de cabeza. Me peino en el ascensor. Subo al taxi y le doy la dirección. Saco mi cosmetiquera y me miro al espejo, tengo la piel tan fea, la cara tan reseca. Me pongo la crema de cara. Y guardo todo, llego al trabajo, le pago al chofer, subo a la oficina, sonrío a todas las oficinas y saludo diciendo buenos días. Llego a mi puesto y me cuesta saber por dónde empezar. Hago una lista de todos los pendientes para poder ordenarme. Cojo mi celular y miro el Facebook, pasó varios minutos así y luego me digo que por qué estoy perdiendo el tiempo si tengo tanto que hacer. Soy un desastre.  Dejo el celular, prendo la compu y empiezo a trabajar. 
Escribo, abro archivos, hago informes, respondo correos, veo el Facebook y me aparecen videos de maquillaje. Sale un video de Vogue de una modelo alistándose para una fiesta. Me encanta su vestido y su maquillaje, Me pregunto por qué no estoy haciendo eso sí es lo que me apasiona. Suspiro. Cierro el Facebook. Mi jefa me pide responder unos correos en inglés, y me olvido de algunas palabras y tengo que buscar cómo se escribían. Que horror, para qué estudié en un colegio bilingüe si igual no recuerdo cómo escribir palabras tan fáciles. Ya es hora de almuerzo y aún me falta terminar varios informes, por estar distraída pensando tonteras. Suspiro. Me pongo el aceite de serenity en la muñeca a ver si me calma. Lo huelo profundamente. Me encanta su olor. Respiró profundo 3 veces, voy al baño antes de bajar a almorzar. Me miro en el espejo del baño y no me reconozco. Me engordé de un día para el otro? No tenía esta papada, que horrible. Voy a buscar mi maquillaje, me pongo un poco, me hago el contorneo para no verme tan gorda, me peino otra vez, se ve súper reseco el pelo, me lo cojo, se me ve más gorda, me lo suelto. Suspiro. Bajo a almorzar. Una amiga me dice que estoy muy guapa hoy. Le digo que gracias pero pienso, será que los demás días me veo tan mal?. Me sirvo el almuerzo, "mastica y traga, mastica y traga", las palabras que me decía mi mamá cuando era chica y me tocaba comer. Me acabo la comida antes que todos. Por qué como tan rápido? Porque no pedí dieta? Comer me hace sentir mal. Me tomo un té para ver si con eso escondo el cargo de conciencia. Una amiga me dice que le de un taller de maquillaje, eso me entusiasma, le digo que ponga la fecha y yo voy feliz. Se levantan todos, yo tb y voy de regreso a la oficina. Ni siquiera traje el cepillo para lavarme los dientes, que horror, nuevamente pienso mal de mí, y me siento como si fuera mi enemiga, por qué no me puedo fijar solo en las cosas buenas. Que desastre. Me siento en mi puesto, me siento agotada. Tengo miles de pendientes y es difícil saber con cuál continuar. Empiezo por el que terminaré más rápido para poder tachar algo de la lista. Informes, reportes, mails, Facebook, informes, drive, skype, WhatsApp. Así pasa la tarde, ya son las 5 y aún no termino las cosas que tenía que hacer. La gente se despide y se empieza a ir. Me apuro en terminar los informes, termino 2, uf puedo tachar dos de la lista de pendientes. Ya son las 7 y estoy sola en la oficina. Llamo a juli a ver a qué horas sale y si me puede venir a recoger, me dice que está con mucho trabajo y aún se demora, que si me puedo ir en taxi a casa, obvio le digo que no se preocupe. Pido un easy taxi y pienso por qué todo el mundo se va y regresa al trabajo en bus y yo cojo taxi, me siento mal. Me da miedo estar sola en la oficina y apagar las luces. Me pone nerviosa la oscuridad. Bajo a la salida, ya llegó el taxi, le pido que me lleve a mi casa, hay mucho tráfico, pienso que me hubiera podido regresar caminando, y llegaba más rápido, ahorraba plata y aprovechaba de caminar, pero me da miedo volverme caminando, ni siquiera sé por qué si no tengo nada que me roben. Excusas, soy una vaga. Llego a la casa y juli aún no llega. Me meto a la cama debajo del edredón a mirar el celular. Me siento sola. Pasa media hora y llega juli con taquito, me dan besitos. Juli saca a taquito al baño, le da de comer. Yo sigo mirando el celular. Me pregunta que cómo me fue hoy le digo que bien, que me abrace. Estoy con pena y no sé por qué, me pongo a llorar, él me abraza, le pregunto si me ama, me sonríe y dice que muchísimo. Le digo que ya voy a estar bien que no crea que voy a estar así siempre, que no se aburra de mí. Me dice que nunca, que si necesito llorar y estar con pena, él va a estar ahí para abrazarme, que me ama para siempre. Pienso que es un príncipe pero igual me da miedo que se aburra de mi y de que esté triste y se vaya con alguien que lo haga más feliz y que no tenga tanto drama encima. Pienso en el año pasado cuando bajé 30 lbs y mi papi me dijo que qué bueno porque él estaba preocupado por mi relación con juli, que los hombres se fijan mucho en eso y estar tan gordita lo podía ahuyentar, pienso que tengo otra vez todas esas libras encima y que juli me puede dejar por alguien más. Me da miedo, lloro más fuerte por pensar que eso podría pasar. Me levanto de la cama y voy al baño, mientras estoy ahí escucho que juli pone un mensaje de voz que ha mandado su mamá. Dice que le preocupa que me lleve a los viajes del trabajo porque él también tiene que trabajar y que va a estar muy cansado, que no cree que sea buena idea. Me da tristeza que su mamá no piense en lo importante que es para mí que él me acompañe y que no esté sola, salgo del baño y se lo digo a juli, lloro más. Me dice que no me preocupe que él nunca me va a dejar sola y que su mamá no sabe lo que estamos viviendo. A veces siento que su familia cree que no soy suficiente para él. El me dice que nada que ver, que todos me aman, y yo tb lo he sentido pero igual a veces no me siento suficiente. Lloro mucho, no sé qué me pasa, no es tan grave. Por qué me cuesta tanto disfrutar y agradecer mi vida? Que en verdad es linda, me siento mal agradecida. Le digo a juli que reiniciemos el ejercicio que hacíamos antes todas las noches de agradecer por todo lo lindo del día y. Me dice que claro, pero prefiero empezar mañana, hoy no tengo ganas. Siento hambre, le pregunto si hay algo de comer, me dice que no, pero qué hay piqueos, que comamos eso mientras vemos alguna serie que me guste. Le digo que bueno. Me pongo el aceite en las muñecas, me tomo el rivotril, me calmo un poco. 
Juli trae papitas y nachos con cola, le digo que somos un desastre para comer, se ríe, me río yo también. Ponemos la serie y nos acostamos abrazados. Vemos varios capítulos, nos da sueño, apagamos la tele y le digo que me apapache para dormirnos, me siento agotada, me quedo dormida mientras nos abrazamos. 

Hoy es sábado me despierto, escucho a taquito caminando encima de la cama, encima de nosotros, me da risa, me hago la dormida para que se acueste otra vez, llora un poquito y se acuesta otra vez. Pienso que mala soy, pero que es sábado y aún es temprano y solo quiero dormir. Me duermo otra vez. Sueño qué hay unas personas pegándole a juli porque me había engañado con una mujer de una foto, les digo que no es posible, que cuál mujer, la miro y me doy cuenta que es su hermana y les digo que son unos idiotas, que es su hermana y que dejen de pegarle, juli está sangrando en el suelo, me acerco a levantarlo pero le sangra la cara, el brazo y el pie, casi no puede caminar, me angustio tanto, me levanto asustada. Veo que juli sigue dormido y lo abrazo. Me besa y se levanta al baño y a darle de comer a taquito, le cuento el sueño y me dice que feo, que eso no podría pasar nunca. Él me tranquiliza. Me propone que nos bañemos y saquemos a taquito al parque, le digo que más tarde, que ahora solo quiero dormir. Me duermo otra vez. Me levanto y todos duermen, me pongo a ver el celular. Veo un mensaje de un amigo diciendo que había taller en Cvx, me olvidé, que bruta, igual necesitaba dormir. Ya es casi la 1 de la tarde, juli y taquito se despiertan, me pongo a jugar con taquito, me dice juli que vayamos a comer algo. Solo de pensar en salir siento un peso enorme. Me dice que si prefiere puede hacer un asadito y comemos algo mientras vemos series, eso me suena a mejor plan. Prende la parrilla que está en el balcón afuera del cuarto, yo sigo en la cama, regresa y se acuesta conmigo mientras se baja el fuego al carbón. Taquito también viene y se acurruca con nosotros. Qué rico. Necesitaba un día así. Llaman mis primos y nos invitan a almorzar, pero les decimos para mejor juntarnos en la tarde que recién estamos cocinando. Los invitamos a casa, a las 5 y media, seguimos viendo series, comemos, juli se va a bañar, ya son las 5:30 y yo no estoy lista, me voy a bañar súper rápido, llegan primos, salgo del baño y me visto, me veo fatal, pero no voy a pensar en eso, salgo a saludar, y la casa está hecha un asco, taquito ha sacado la tierra de las macetas y está por toda la sala, qué vergüenza, hay platos sucios y la casa desordenada, qué vergüenza, limpio y ordeno un poco. Me da vergüenza tener la casa hecha un relajo, mi prima tiene siempre todo tan impecable. 

martes, 10 de enero de 2017

¿Ética del consumo?

Ayer el chino, Fernando Insua, me hacía una pregunta sobre ética del consumo, o por decirlo más fácil, ¿qué decisión tomar cuando no tienes mucha plata (o no quieres gastar mucho) y necesitas comprarte algo barato y bueno, pero algunas de las tiendas que ofrecen esos productos, sabes que ocupan trabajo infantil o realizan explotación laboral para luego poder vender a "buenos precios"?
La verdad es que, aunque le respondí que evito comprar en esos lugares, la cosa es bastante más grave que eso. (Carajo Chino! ¡¡Sólo tú haces de la nada ese tipo de preguntas que me dejan pensando varios días!!!!)
Es cierto que con varias de mis amigas ( v, b, na, da), hemos hablado varias veces sobre ese tema, y aunque no todas tenemos una opinión igual al respecto, hay varios puntos interesantes que debemos considerar.
Algunas dicen que saben que mucha de esa ropa se hace con trabajo esclavo, y aunque obviamente no quisieran que eso fuera así, esas realidades a veces las vemos tan ajenas a nosotros, o tan lejos, o pensamos que, aunque yo no compre ahí, igual habrá gente que sí lo hará, entonces ¿de qué me sirve si yo no estoy evitando nada con mi “no compra” ?, y más bien estoy evitándome de comprar algo que sabes que es bueno, bonito y barato.
Otras dicen que tienen una completa disociación con el hecho de comprar en esas tiendas y el trabajo esclavo. Es que cuando entras ahí como que se te olvida (o prefieres que se te olvide) que es ropa que no está hecha éticamente, y eso por decir una de las tantas cosas que involucra la industria de la moda, que es una de las más contaminantes a nivel mundial y no sólo hace daño directo a las personas que explota, sino también al planeta por la forma de tinturar las telas, los desechos de las fábricas y el uso indiscriminado de agua. Pero en el fondo, si yo compro o no ahí, es irrelevante porque mucha gente alrededor del mundo lo hace, entonces no pasa nada, y volvemos al punto anterior.
En mi caso, evito comprar en esas tiendas, además de porque me parece el colmo que yo con una marca de ropa que intenta ser una marca responsable, me atreva a pisar estos lugares que son completamente todo lo opuesto a lo que profeso, creo que son unos lugares en los que la gente va a querer darse un estatus que existe sólo en nuestro imaginario, y las personas dejan de serlo para convertirse en percheros y objetos que van etiquetados con una marca, y aunque suene un poco exagerado, todo esto es real y creo que los mismos consumidores le quitamos la importancia que en verdad tiene por comodidad, por ahorrarnos unos centavos en el bolsillo (esto es para algunos, porque a mí igual me parece carísimo), y por hacernos los prácticos, y los que no nos importa andar vestidos de Zara, MNG, etc, sino que justo ahí había lo que necesitaba y me lo compré.
Igual no pretendo engañar a nadie, yo también he caído en la trampa de las “súper ofertas” y he ido a comprarme cosas en estas tiendas haciendo justamente todo eso por lo que me quejo ahora, pero a pesar de ello, creo que es un tema que hay que conversarlo porque, así como todos nos quejamos del “otro” que es corrupto, ser partícipes de esto, comprando ahí, aún sabiendo lo que pasa, es ser cómplices de esta situación. Y es que es fácil cambiar el mundo por Facebook, dando opiniones y diciendo “que vergüenza” y moviendo la cabeza de un lado al otro cada que vemos las noticias y gente que ha participado de coimas y otros actos de corrupción, y nosotros nos sentimos tan al final de toda esta cadena, que no nos damos ni cuenta que los consumidores somos los principales cómplices de que estas situaciones existan, y que si fuéramos un poquito más responsables con lo que consumimos, podríamos ser capaces de cambiar esta situación.
Ayer al chino le decía que vaya a comprar a tiendas nacionales que conozco, que a lo mejor no son aún lo que uno preferiría en calidad, pero al menos sabes que además de apoyar al consumo local, no estás enriqueciendo los bolsillos de un explotador abusivo.
Vuelvo a la pregunta que me hizo el chino, y pienso un poco más allá. Yo hago ropa, la patrono yo, compro los hilos, coso y todo, pero ¿y la tela? Sí, la compré en el país, o en otro país en una tienda que se veía “muy decente”, pero y ¿cómo sé cómo fue hecha esa tela? ¿Quién y en dónde la hizo?, y vuelve todo ese cuestionamiento anterior.
Es difícil y tedioso, y a ratos es más cómodo pensar que si me pongo a analizar hasta de dónde vino la tela, no voy a tener nada que ponerme, entonces mejor lo dejo ahí, y ya, pero si queremos que el mundo cambie, que exista la paz en todos lados y para todos, que no haya más abusos, como tanto profesamos en redes sociales y en mensajitos navideños del whatsapp, hay que pensar esas cosas que nos resultan incómodas, porque también importan (y más de lo que creemos), y empezar a ser más creativos y buscar soluciones para esos cuestionamientos que nos surgen cuando te llama un amigo a preguntarte dónde se compra un jean.




miércoles, 26 de diciembre de 2012

Contenta, con el alma siempre contenta!!


Soy una persona contenta, y es muy rico decir eso. No es que no me haya pasado nada malo, pero creo que el llevar una actitud de positivismo y alegría por fuera, hace que también se contagie hacia adentro, hacia el alma. Es como cuando uno está triste y esa tristeza se somatiza y se pasa en enfermedad al cuerpo, a mí me pasa al contrario, a mí sonreír me pone feliz, de buen humor, me alegra. Aún a pesar de eso, me sorprende que gente que ha vivido rodeada de desgracias pueda seguir conservando la sonrisa. Para mí eso es admirable, es como ponerle buena cara a lo malo, y fijarse sólo en lo bueno.


En mi trabajo siempre me preguntan que porqué estoy sonriendo todo el tiempo. Y no es que siempre esté feliz, pero en general si SOY feliz. Eso no quiere decir que no me pasen cosas que no me gusten o que mi vida sea perfecta. De hecho creo que está llena de bendiciones y trato de enfocarme en las buenas cosas y no en las malas, pero también creo que es cuestión de la actitud que uno tiene ante la vida. Conozco a mucha gente que le encanta vivir en una actitud de víctima, de sentirse pobrecitos con todo lo que les pasa a ellos, y con todo lo malo con que es “el mundo” en general con ellos. A mí esta gente me da un poco de pereza y me apena que sean tan ciegos para fijarse en la mitad vacía del vaso. Creo que en la vida a uno le pasan cosas que no tiene como evitar ni remediar, pero también pienso que la mayoría de cosas que “nos pasan” son responsabilidad nuestra. Eso de la “suerte” me suena a vagancia, como a dejar nuestra vida en manos del esoterismo, y no a hacernos responsables por lo que vivimos. Yo creo que en la vida lo que uno da, siempre se le regresa, como decía alguien por ahí “Karma is a bitch, just if you are”. Además hay mucha gente a la que yo admiro, personas a las que le han pasado cosas impresionantes, como haber sobrevivido a guerras, violaciones, intentos de asesinato, estadías largas en la cárcel, grandes épocas de pobreza etc. Y aún así han podido cambiar su vida para bien, sin dejar que esa experiencia negativa que vivieron, marcara su vida dejándoles la sensación de negatividad en ella, al contrario, tomando de esa experiencia fuerte, al fortaleza para salir adelante, para no dejarse vencer y seguir sonriéndole a la vida, porque es bella, porque las mejores cosas de la vida son gratis, y porque siempre es mejor creer en la bondad, en la esperanza y en el amor.

 Hay momentos en los que uno necesita desahogarse, llorar, tener rabia, hablar desde las tripas, gritar y decir lo que piensa como lo piensa, sin tener que escoger las palabras correctas para no herir a las demás personas. Porque los que nos quieren van a comprender que lo necesitamos. Que es bueno vaciar el alma y el corazón y decir lo que nos salga de la wata y luego saber reconocer los errores o los gritos de más para pedir perdón.. sin que esas rabias atragantadas se queden acumuladas en nuestro cuerpo creando masa y cosas que no necesitamos. Antes pensaba que el amor se demostraba justo en esos momentos, al morderse la lengua para no decir cosas de las que después nos arrepentimos, pero al pasar del tiempo me he dado cuenta que uno necesita ser sincero primero con uno, y decir lo que siente y piensa tal cual, para que luego el otro me pueda aceptar desde lo que en verdad soy. No sólo decir lo que el otro quiere escuchar. Porque luego esos corajes acumulados y resentimientos guardados, son los que convierten a la gente en personas amargadas, y tristes, sin poder sonreír, sin poder ser felices por todo lo que se tragaron para ellos mismos. Uno debe poder ser sincero y cristalino, abierto y coherente con lo que se es, y lo que se piensa, para poder ser real y transparente. Es una locura no ser lo que se es, con la mayor plenitud posible. Y esa libertad que tenemos para nuestra vida, se demostrará en el cotidiano vivir, en esa energía ligera que la gente que es así transmite, en esa alegría de estar en contacto profundo con las emociones y los sentimientos, y el poder tener una vida más sana y sin sesgos. A mí me sorprende que a veces la alegría, o la gente que está mucho tiempo sonriendo, suele ser tachada de “infantil” o “inmadura”, como que si la madurez de uno dependiera de la cara de “seriedad” que tenga o no. A mí al contrario, la gente contenta me produce buena onda, y querer estar cerca de ellos. Y las sonrisas se me contagian.

 Alguna vez hice ese experimento, el de sonreír amablemente a personas que no solían ser lo más amorosas del mundo, y resultaba que conmigo por la sonrisa y el tono de voz dulzón, al final eran un amor. ¿Y es que como uno se puede resistir a una sonrisa y a una voz amable? Siempre habrá gente oscura que quiera amargarle el día a uno, pero si uno le puede hacer su día más ligero y feliz, ¿por qué no? Esto de la alegría, del tener un alma contenta, es algo a lo que siempre voy a aspirar, a ser luz también para los demás, como esos fueguitos que encienden de los que habla Galeano en el libro de los abrazos, ojalá esta alegría nunca se acabe, y a pesar de todo lo bueno y lo malo, permanezca, aumente y engrandezca el corazón. No sé en dónde leí o escuché esta frase que hice mía hace muchos años, y aunque sigue pasando el tiempo, cada vez me gusta más. “Que nadie venga a mí sin irse mejor y más feliz”.

Por último quiero citar a mi santo favorito, San Alberto Hurtado, que me gustaba más cuando no era santo, porque era más “un hombre común bacán”, y ahora el que sea santo para mí lo eleva a una categoría menos alcanzable. En todo caso para mí siempre será un hombre admirable que me inspirará toda la vida, con sus escritos, su ejemplo y una vida tan loable entregada al trabajo por los demás, que nos invita a ser como él y a luchar siempre contentos por una vida más justa para todos.

ORACIÓN PARA TENER UN ALMA ALEGRE de San Alberto Hurtado, SJ. Señor, son tantos los que sufren en el mundo de hoy, Y tan pocos los que saben olvidar su dolor.

Yo quiero ser Luz que refleje tu lámpara, y levadura buena que te esponje las almas.

Te doy gracias Señor, porque has resucitado, y mataste en mi alma la angustia del pecado.  

Si me pides la vida, Quiero darla contento, Si no quieres que muera... Quiero vivir sonriendo!!!

 Quiero reír, Quiero soñar, Quiero darles a todos La alegría de AMAR!

jueves, 24 de mayo de 2012

Per - Siguiendo al corazón...

Alguna vez escuché que si uno seguía a su corazón, tu vida se iba a llenar de regalos inesperados.. Y luego de algún tiempo de haberme lanzado a hacerlo.. pues lo confirmo! Nunca explicité el motivo de mi venida a Chile y en verdad creo que es porque ni yo misma sabía a lo que me lanzaba, pero ahora que miro para atrás y veo el viaje maravilloso que ha sido vivir acá con Julián este tiempo, pues creo que es hora de manifestar lo que he sentido y el regalo que ha sido tener esta oportunidad.
En Junio del 2011 volví de España a Ecuador, luego de realizar mi máster allá.. y recibí la grata visita de mi novio, Julián Crespi, que en aquella época era mi ex novio. Es un poco raro e incómodo contar mi vida así tan públicamente pero confío en que son pocos los que se interesan en leer mi blog jaja, además de que creo que cuando más transparentes somos y nos desnudamos al mundo, los demás pueden captar mejor tu esencia y el mensaje que quieras dar. Cuando llegó el Juli a Ecuador, había pasado un año de la última vez que nos vimos y fue bastante raro el volver a estar juntos, aún cuando hayamos hablado un par de meses antes por skype y eso.. la situación de estar cerca de alguien y poder sentir su presencia no es lo mismo que por computador. Luego de varios días juntos, e irnos de viaje, pasear, conversar y pues simplemente estar.. los sentimientos fueron surgiendo nuevamente desde donde estaban guardados, la vulnerabilidad se fue mostrando y cada día que pasaba con él me daban más ganas de que se quedara conmigo. Obviamente él también iba sintiendo eso y las ganas de estar juntos, pero por ningún motivo queríamos tener otra vez una relación a distancia, porque eso nos hacía daño, nos enfriaba y alejaba un montón, entonces él me dijo que debíamos decidir: O se venía él a Ecuador, o me iba yo a Chile, o pues de plano terminábamos lo que teníamos. Y yo después de estar un año "sola" (sin tener novio) pues sentía que lo más sano era que cada cual se fuera a su país y ya dejáramos las cosas ahí. Porque yo acababa de volver de España y tenía ganas de buscar trabajo en Ecuador (incluso fui a un par de entrevistas) y de estar un rato en mi casa, con mis amigos y mi familia, en mi espacio.. Y al mismo tiempo me quería ir con él. Estaba súper confundida y sin mucha idea qué hacer, además de que tampoco tenía mucho tiempo para hacerlo porque Juli sólo iba a estar 3 semanas en Ecuador. Luego de estar en que si me voy, que si me quedo, que mejor sigamos, que mejor terminemos y un día decidir una cosa y al día siguiente lo contrario, pues me acordé de lo que me decían a mí en CVX siempre para poder discernir mejor. Que primero, el discernir es poder escoger entre 2 cosas buenas, lo que más me haga ser fiel a mí misma y a lo que Dios quiere de mí, y que la confirmación de cualquier decisión que uno tome, siempre es "POST" no es "PRE". Y pues entonces como no tenía nada que perder en Ecuador, decidí venirme a Chile. Al final de cuentas, no tenía trabajo, mis amigos algunos también estaban viviendo fuera, y los que no, pues estaban con su vida cada uno en lo suyo, y mi familia igual siempre estaría ahí, Ecuador es mi casa pensé yo, si me va mal o me doy cuenta que no soy feliz en Chile pues me regreso aunque sea con el rabo entre las piernas. Gracias a Dios tengo una familia hermosa que siempre me ha apoyado y con los cuales yo tengo la certeza de que siempre van a estar para ayudarme y aconsejarme en lo que necesite, y pues con todas esas certezas hablé con mi mamá primero para decirle que me quería venir a chile. A mi familia al principio no les pareció la idea de venirme a Chile, querían que me viniera casada y no sé qué más, pero también entendieron que yo primero tenía que tratar de tener una relación normal con mi Juli para luego poder tomar esa decisión tan grande. Y al final todos me dijeron que si yo estaba contenta y quería buscar mi felicidad pues me tenía que arriesgar, y eso hice. Ya tengo 8 meses viviendo acá y aunque al principio fue súper difícil por la convivencia, los cambios de cultura, el clima, el no conocer a nadie, ni tener contactos, el estar sin un peso que eso genera mucha ansiedad, poco a poco los pasos que he ido dando acá se han ido marcando con fuerza y pude conseguir trabajo, conocer gente linda de la que me he hecho muy amiga, tener mi comunidad de CVX, acostumbrarme y acoplarme a la vida de pareja con mi Juli, y todo ha ido mejorando en función de lo que he querido hacer y lograr. Estoy muy feliz, y aunque con piedras en el camino, no me arrepiento ni un minuto de la decisión que tomé de venirme a Chile por amor, aunque suene cursi y trillado, al final del camino esa es la bendita fuerza que mueve al mundo, aunque uno no lo quiera reconocer jaja. Ahora me doy cuenta de los regalos que se le pueden dar a uno tan solo por seguir al corazón, y teniendo fe de que Dios siempre quiere la felicidad para nosotros. Mi relación con Julián ha ido creciendo en amor, paciencia, y comprensión. Creo que muchas barreras se han roto y cada vez estamos más enamorados y felices. Si continuamos acá o decidimos irnos a Ecuador aún no lo sabemos, pero si tenemos la certeza de que el esfuerzo que hicimos al principio para que esto funcione, está dando sus frutos.

lunes, 9 de enero de 2012

No me llames extranjero...

"No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
Mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo..." Rafael Amor



Hace 4 meses ya que llegué a Chile, y durante las primeras 2 semanas me dediqué a enviar mi CV a diferentes fundaciones en las que me interesaba trabajar. Una de esas fue el SJM Servicio Jesuita al Migrante de Chile. Me contacté con ellos, ya que desde que estuve la primera vez en el 2009 haciendo mi voluntariado en Chile me había ofrecido al SJRM Ecuador, para que a mi regreso, pudiera hacer un voluntariado con ellos, pero mi sorpresa fue que me concedieron una beca en España, y pues mis planes cambiaron. Ahora que llegué a Chile pues tenía la intención de trabajar en el SJM, pero me respondieron que oportunidad para trabajar contratada con sueldo no había, pues no cuentan con los fondos necesarios, sin embargo, me ofrecieron trabajar como voluntaria y después de una entrevista con Gastón, que es el subdirector del SJM Chile, y la persona encargada de gestionar el ingreso y trabajo de los voluntarios, pues acepté con gusto.

El SJM en Chile es una institución que trabaja con migrantes en situación de vulnerabilidad, acogiéndolos, acompañándolos y defendiéndolos de las diferentes situaciones a las que se ven enfrentados, y funciona como guía de estas personas en cuanto a trámites legales, laborales, ayuda psicológica, talleres de idiomas y computación, etc. Existen diferentes programas que en su mayoría son desarrollados por voluntarios con la coordinación de una persona de planta, los cuales han contribuido a que sea la institución que mayor apoyo brinda a los migrantes en Chile.

En los meses que he estado apoyando como voluntaria, me he dado cuenta que el SJM es un lugar ideal para hacer voluntariado, porque el voluntario es escuchado y apreciado según sus habilidades e intereses y tiene la oportunidad de opinar, sugerir, discrepar y participar con ideas nuevas. La misma política que tienen de trabajo con la gente que atienden, la tienen con los voluntarios que son respetados, acogidos y escuchados por el personal de planta.

En este poco tiempo he aprendido mucho y me he llegado a identificar de manera más cercana con las personas para las que trabajamos, al reconocerme migrante y estar también en la búsqueda y desarrollo de mi proyecto migratorio en Chile. Si bien es cierto la vulnerabilidad no es la misma, ya que yo he podido estudiar, y mi nivel económico me permite estar en mayor competitividad laboral que la mayoría de las personas que vienen al SJM en busca de ayuda, pero las pérdidas que sufre el migrante (el duelo migratorio o síndrome de Ulises), de las que tanto habla Gastón son las mismas, sólo que en diferentes niveles. La pérdida de la historia personal, porque acá en Chile nadie me conoce, y tengo que yo misma darme a conocer y formarme un nombre; La pérdida de las referencias, porque tampoco yo conozco a nadie ni nada que para mí represente la seguridad de algo; La pérdida de la cultura, porque al inmiscuirme en una nueva cultura, en algún momento va a chocar con la mía y mis palabras mi costumbres, mi lenguaje, mi forma de proceder acá se anulan porque al ser otra cultura no funciona de la misma manera; La pérdida de mis redes que la forman mi familia, mis amigos, la gente que me puede recomendar, y que ahora está lejos; Y la pérdida de mi dignidad, porque al sentirme sola e invalidada en los otros aspectos de mi vida, siento que no valgo o no merezco lo que merece la gente del país en el que estoy. Dentro de todas estas pérdidas también influye el hecho del país del que vengo, porque muchas veces, migramos por intentar tener una mejor calidad de vida, a un país que se encuentra mejor económicamente y la interacción con la gente de estos países mayormente desarrollados es más difícil por este motivo también.

Acá en Chile viven más de 350 mil migrantes que vienen sobretodo de Perú, Argentina y Bolivia y la mayor dificultad en muchos casos en la interacción con los chilenos, por ser una cultura distinta, y porque ninguno de los dos grupos tienen la intención de acoger al otro, aprender de su cultura y compartir riquezas, si no que la primera relación que se da es en una atmósfera de crítica e intolerancia a lo "distinto", y de un sentimiento de invasión a la tierra de otro y de patriotismo separatista que más que unir a la gente, siempre genera una brecha que nos hace distanciarnos más entre personas de distintas nacionalidades o razas.

El trabajar en el SJM me ha ayudado a ser más abierta, a poder a estar más atenta a los "choques culturales" que se producen cuando vives en medio de otro país o cultura que no es en el que has crecido, y a poder ser más tolerante con las diferencias y a tomar todo con mayor humor y como un aprendizaje. Ser migrante no es fácil para nadie, pero siempre que tengamos la disposición de ser más abiertos y acoger al otro, descubriremos como la diferencia entre "ellos" y "nosotros" son solamente las que estemos dispuestos a crear o derribar.

jueves, 30 de junio de 2011

Dividir o multiplicar????

Algo que me pareció curioso cuando llegué a España es que en general, la gente con la que conversaba, suele ubicarse en algún lado de la realidad. El mundo se divide en dos, y perteneces a un bando o al otro. Esto de identificarse con alguna ideología o sentirse ubicado en uno u otro punto, también se reduce a escalas más pequeñas. A mí me tocó vivir en Galicia, y la "pelea" futolística era entre el Deportivo La Coruña y el Celta de Vigo. En Ecuador pasa lo mismo con el "Barcelona de Guayaquil y el Emelec, y ahora con el Barcelona y la Liga de Quito por ver quién es el ídolo del Ecuador. Y es cada vez más marcada la tendencia también en el ámbito político. Si eres "pelucón" o "pijo" eres de derecha, y si eres "del pueblo" eres de izquierda. Tan fácil como eso. Somos seres de ideologías, que tenemos que estar de un lado del ring y tener un contrincante a quién atacar.

Muchas veces he oído que los temas vetados, son la política, la religión y el fútbol, y por qué?? yo no tengo ningún problema en hablar de cualquiera de esos temas, bueno del fútbol un poco más poRque es del que menos sé, pero en general, es más fácil hablar de moda, de zapatos, del clima, del facebook, o de cualquier cosa en la que estemos todos de acuerdo. Y si estamos en desacuerdo qué? no es mejor construir de esa manera?? no podemos tomar lo mejor de cada "lado" y transformarlo en algo más productivo que sólo peleas y rabias con la gente que en vez de ayudar a la unión, crean más divisiones??? Creo que debemos empezar a multiplicar y menos a dividir. Esto de encasillar a la gente de una manera por algún pensamiento que tenga, no deja de sorprenderme. Que si eres de derecha, eres capitalista, conservador y católico. Que si eres de izquierda, eres llamado rojo, comunista, ateo, revolucionario y rebelde. y lo peor es que conciente o inconcientemente la gente se identrifica con eso. Y sí, ya debería estar acostumbrada porque es algo que se viene dando desde siempre, pero a mí me sigue sorprendiendo.

En alguna conversación con un par de amigos españoles, me decían que las cosas son vistas de esa manera, porque desde la dictadura, una y dos generaciones anteriores a la nuestra estuvieron reprimidos mucho tiempo. La gente no era libre para expresar su opinión, si eras republicano o de izquierda estabas en contra de Franco y el ser "rojo" ya era suficiente motivo para ser apresado. El vivir con miedo de expresarte también crea resentimiento y odio hacia el que te quiere obligar a pensar como él. Y me parece patético que aún hoy en día, cuando se supone que vivimos en democracia, este tipo de divisiones por ideologías sigue existiendo.

Yo me considero una persona de izquierda, no de extrema izquierda pero si estoy muy a favor del socialismo, de que todos tengamos igual de oportunidades y de colaborar en la eduación de la gente más pobre, el capacitar y trabajar con la gente más vulnerable, para que su situación de pobreza o exclusión en la que viven pueda cambiar a través de ellos mismos, siendo ellos los protagonistas de su nueva vida, y no estén esperando caridad de nadie. Pero no por eso quiere decir que no voy a tener amigos que pienses diferente, o que no pueda tener una buena relación con alguein que piensa de otra manera. Más bien, si alguien piensa de forma distinta creo que es muy rico poder discutir e intercambiar opiniones e ideas, y no pensar que el "mundo correcto" es el que veo a mi manera, sino uno construido con diferentes formas de pensar y de actuar, en el que todos podamos ser libres de opinar y no nos cerremos a puntos de vista distintos.

Creo que mientras más diversidad hay, podemos ser más abiertos, tolerantes y aprender de los demás. Ya sea sólo diversidad de ideologías o de culturas, de razas, de idiomas, de costumbres y de maneras de proceder. Si estuvieramos más dispuestos a compartir opiniones distintas respetando a los demás creo que el mundo sería un lugar más igualitario y justo, y existirían menos distancias y brechas entre las personas. Por eso creo que deberíamos empezar a multiplicar más, y dividir menos!!!!

jueves, 9 de junio de 2011

EL CAMINO DE SANTIAGO..

No. no voy a escribir de cómo me fue haciendo la peregrinación del camino de Santiago, porque no la he hecho aún. Es algo que seguirá estando pendiente, y que definitivamente tengo que hacer en mi vida. Ya me queda menos de un mes para regresar a Ecuador y a todo lo que eso significa. Este período acá ha sido bastante extraño. En momentos doloroso, extraño, aburrido, incierto, desesperanzador, pero en otros llenos de gozo, alegría, de luz, de esperanza y de regreso al camino. Es cierto que uno a veces se pierde del camino, pero siempre hay flechitas que te regresan a él, y eso ha sido para mí este camino. Este viaje de 8 meses en el que han pasado muchas cosas, se han cerrado capítulos, se han abierto otros, y ha empezado una vida nueva con nuevas ideas, formas de pensar, de ver las cosas, etc.
La gente que he conocido acá ha sido un regalo, y poder compartir con ellos esta experiencia ha hecho que en verdad sea inolvidable. Mis compañeros del máster, otros carolinos, y demás. Todo lo que he vivido en verdad tiene rostros, nombres y apellidos y cada anécdota ha sido disfrutada al máximo.

Cuando vine, las motivaciones para aplicar a la beca eran unas, pero estando acá esas cosas cambiaron.. Estuve algún tiempo como perdida.. me sentía sola y a oscuras, pero creo que Dios poco a poco me fue dando las señales que necesitaba para retomar el camino con fuerza (como siempre lo hace) y que no me sintiera sin un sentido acá. Debo admitir que muchas veces me sentí apagada, aburrida, porque cuando no trabajo o no estoy muy activa, cansándome y desgastándome por las cosas que creo, se me va el empuje, y me quedo inmóvil y quieta, pero creo que eso también me ha ayudado a pensar y despertar. Creo que en este camino he podido moldear de nuevo mi corazón, que ha estado un poco magullado por todas las cosas vividas en este fin de año, y por todos los capítulos que a la fuerza se tuvieron que cerrar, y a veces no entendía, pero ahora sé que no es necesario que los entienda. El tiempo de Dios no es el tiempo de uno, ni sus razones son las nuestras. Creo que todo pasa por algo y mi vida es como debe ser. El problema es que soy terca y necia y me cuesta confiar en cosas que no están en mis planes o cosas con las que me había ilusionado, pero creo que poco a poco las fichas van buscando su propio puesto y las cosas se arreglan.

La maestría no ha sido cómo la esperaba.. el título de máster en gestión de la cooperación internacional y las ONGs me decía mucho más que gestión de proyectos, he aprendido sí, pero pensé que iba a ser distinto la verdad, algo más exigente, temas más nuevos, en fin, el conocer a mis compañeros/amigos ha sido la mejor parte.. esa gente linda y loca que están convencidos que esta mierda de mundo puede cambiar.. y sino para que seguimos vivos.. a veces dejo de creer y empiezo a pensar que todo es una farsa y una mierda y así yo haga lo que haga todo va a seguir igual, pero en verdad, en el fondo creo que así la realidad se pueda transformar para mejor, para una sola persona, pues para esa persona habrá valido la pena.. ojalá sea para muchos y yo pueda ser parte de ese logro, pero el punto es que si uno no cree en lo que hace, nadie lo va a creer.

Ahora regreso con ganas de trabajar, nunca había tenido tantas ganas de trabajar creo jaja. Quiero hacer lo que me gusta, y lo que me hace feliz, trabajar por la gente, con la gente y desde la gente, para ellos.. aprendiendo, escuchando, compartiendo, enseñando, creciendo juntos y caminando de la mano.. me gustaría trabajar en el sector público, o en una ONG, tener experiencia y seguir creciendo y aprendiendo sobre temas de desarrollo humano, y comunitario, en fin de desarrollo integral de las comunidades que menos oportunidades tienen, teniendo incidencia política para poder transformar las cosas desde las estructuras y que este mundo se convierta en un lugar más justo y equitativo para todos. Suena muy idealista y soñador, pero con convicción lo creo y quiero actuar por ello, ser parte de esta nueva revolución de gente con conciencia que cree en los demás y en que el mundo puede cambiar.. por lo pronto a seguir saboreando el camino!!!.