Por mis sueños va,
ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje...
Que bien describe Sabina, como me siento yo ahora. Éstos días de viajes, y mudanzas, de aeropuertos, bienvenidas y despedidas, pensaba mucho en por qué me gusta tanto viajar.. por qué siempre me estoy "yendo" o estoy "llegando" a un sitio u otro.. y es esa curiosidad innata que me surge desde dentro de saber cómo viven en otras partes, de ir a un país y enamorarme de los rincones chiquitos, esos lugares silenciosos en los que la gente está haciendo su vida cotidiana, trabajando, vendiendo, caminando.. Me gusta ir a un lugar, pedir un café y quedarme mirando a la gente pasar, o sino mirar por alguna ventana el movimiento de la ciudad. Entrar en las tiendas y preguntar precios, aún sabiendo que no voy a comprar nada, o preguntar por los productos que me llaman la atención, y encontrarme con gente amable que al escuchar mi acento me preguntan de dónde soy, y qué hago tan lejos de mi casa, o algunas veces tratar con gente poco amable e indeferente también. Creo que es esa la mejor forma de conocer un lugar, a través de su gente. Y es esa manía que tengo de querer saber más, conocer más, aprender de otros, de saber que el mundo no funciona como yo creo, y que las cosas "correctas" no son las que yo estoy acostumbrada a hacer..
Es curioso también pensar en las motivaciones de mis viajes, porque algunas veces han sido solo turismo, y otras veces, el querer ayudar a una comunidad, querer aprender para poder servir mejor, pero en general siempre con el ánimo de abrir la mente, conocer nuevas formas de vida y poder aprender algo, dejarme sorprender para luego poder retribuir en alguna manera, todo lo que recibo. Este último año he tenido la oportunidad de viajar a diferentes países, conocer diferentes lugares y llevarme un poquito en mi corazón de cada uno de ellos, los recuerdo con cariño, por las cosas vividas, y la gente con la que me he encontrado que ha sido especial en una u otra manera, pero por alguna extraña razón, siempre que regreso a mi país, a mi Guayaquil, siento que es ahí donde tengo que estar, me siento en casa, y no sólo eso, que seria lógico porque es donde nací, pero también siento que es el lugar donde tengo que vivir, es una sensación extraña que no sé explicar bien, y sé que siempre voy a estar queriendo viajar por períodos a diferentes partes del mundo, quizás varios años, pero definitivamente el lugar donde quiero estar y trabajar, es con mi gente, en Ecuador, Guayaquil, o quizás la sierra o quizás la costa.. en alguna localidad pequeña, con gente cercana y luchadora. Siempre he soñado que envejeceré en alguna localidad pequeña con una casita junto al mar, trabajando hasta el último momento, y siendo visitada por mi familia.. De momento aprovecho, disfruto y agradezco las cosas lindas que me pasan, y comparto feliz con la gente que conozco, sabiendo que lo tengo que aprovechar, porque siempre estoy "de pasada", sigue mi corazón de viaje...



Mi corazon esta contigo y siempre va de viaje donde tu estes...
ResponderEliminar